La gestión presupuestaria en México se está transformando para integrar la sostenibilidad, promoviendo prácticas financieras ecológicas. Iniciativas como inversiones en energías renovables, financiamiento verde y presupuestos participativos son clave para enfrentar desafíos ambientales y fomentar el desarrollo económico. La colaboración entre gobiernos y comunidades es esencial para un futuro sostenible.